“Minga me voy a meter ahí, lacra”, gritás, y seguís corriendo desesperadamente. Llegás al borde del Riachuelo. Mirás al norte y hay pudrición fatal. Mirás al sur y hay una muchachada enardecida dispuesta a comerte el páncreas. Mirás al oeste y hay una bandita de nenes de 8 años con varias causas penales jugando con muñequitos de la línea Mi pequeño Mussollini. Mirás al este y hay un cocodrilo, andá a saber por qué. Te la tenés que jugar: ¿Qué vas a hacer?
Si te enfrentás a la hinchada, hacé clic acá.
Si le aguantás los trapos a los nenes violentos, hacé clic acá.
Si encarás para el lado del cocodrilo, hacé clic acá.
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